Imaginaciones seleccionadas
¿Planeta habitable?
Martina Arias (Collage + texto descriptivo)
Cátedra Ecenarro Turrillo, Taller Santangelo, CBC, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires

«Sinceramente no tengo mucha fe de que en el año 2084 sigamos viviendo en este planeta, ya que este se va deteriorando poco a poco y para ese entonces ya le será difícil soportar a todos los seres vivos. De todas formas si mi especulación/hipótesis no se constata, considero que la tecnología podría llegar a dar una mano a este lamentable proceso, hasta lograr encontrar otro planeta habitable». Martina Arias
Este imaginario fue elegido porque logra condensar en un solo plano la tensión entre la vida cotidiana y un planeta al borde del colapso. A través del collage, medio de representación que une fragmentos dispersos, la autora construye un paisaje donde la naturaleza y la tecnología chocan y se confunden. En esa superposición de imágenes se siente la presión de un mundo sobrecargado, donde el progreso se vuelve peso y el entorno comienza a resquebrajarse. Sin embargo, en ese mismo caos visual, el collage rescata la posibilidad de volver a mirar los pedazos rotos del mundo, de armar algo nuevo con lo que queda. Tal vez allí resida su fuerza: en recordarnos que crear sigue siendo una forma de resistir cuando todo parece desmoronarse.
Transhumanos
Julián Gómez (Dibujo + texto descriptivo)
Cátedra Ecenarro Turrillo, Taller Santangelo, CBC, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires

«En el año 2084 lo seres humanos tendrán un cráneo más pequeño debido a que la tecnología será su fuente de pensamiento. Su forma de vestir será en base a la nanotecnología, la cual les permitirá utilizar ropa tecnológica para poder cumplir más tareas en menos tiempo. Su relación con el medioambiente irá empeorando con el tiempo ya que la tala de árboles y el secuestro de animales hará que los lleve a su extinción». Julián Gómez
Este imaginario fue elegido porque refleja el costo oculto del avance tecnológico sobre la vida. En su dibujo, medio de representación directo y sensible, las líneas humanas se mezclan con cables y máquinas, mientras el paisaje natural se disuelve detrás. La escena muestra cómo la búsqueda de eficiencia y confort puede alejarnos de aquello que nos mantiene vivos: el entorno que habitamos. En esta visión, la tecnología promete refugio pero termina devorando lo que toca, convirtiendo al cuerpo y al planeta en extensiones de su lógica. Aun así, el trazo manual del dibujo conserva un resto de humanidad: la línea temblorosa, imperfecta, resiste a la uniformidad digital. Es en esa imperfección donde el arte y los medios visuales aún pueden oponerse al colapso, recordándonos que lo humano no se programa.
Revuelta verde
Agustín Espósito (Collage, modelado digital + texto descriptivo)
Cátedra Ecenarro Turrillo, Taller Santangelo, CBC, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires

«El año 2084 se caracteriza por un escenario de crisis ecológica donde el cambio climático, la deforestación, la contaminación y la pérdida de biodiversidad han provocado un desequilibrio entre la naturaleza y la civilización humana. La naturaleza, en un intento de recuperar su espacio y su equilibrio, ha invadido las ciudades, cubriendo con vegetación las calles, los puentes y las infraestructuras urbanas». Agustín Espósito
La ciudad de la Furia
Emilia Aprigliano (Collage, ilustración digital, modelado digital + texto descriptivo)
Cátedra Ecenarro Turrillo, Taller Santangelo, CBC, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires

«La ciudad de la Furia, donde los avances científicos, tecnológicos e industriales convergen y se desarrollan a la par». Emilia Aprigliano
Estos imaginarios fueron elegidos porque contraponen dos futuros posibles de una misma ciudad: uno donde la naturaleza retoma su espacio y otro donde la tecnología lo cubre todo. Las ilustraciones digitales, como medio de representación, traducen esta tensión entre lo orgánico y lo sintético, entre la vida que florece y la que se automatiza. En una imagen, la vegetación invade los edificios y devuelve un equilibrio perdido; en la otra, el brillo de las luces y la geometría del acero dibujan un orden artificial y distante. Ambas responden a una misma duda: si la tecnología será refugio o catalizador del colapso depende de cómo nos vinculamos con ella. La ilustración, en estos casos, se vuelve un puente visual entre ambos extremos, un modo de imaginar y resistir antes de que el futuro se vuelva irreversible.
El arte de la innovación tecnológica
Agostina Bruzzone (Collage, ilustración digital + texto descriptivo)
Cátedra Ecenarro Turrillo, Taller Santangelo, CBC, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires

«En una ciudad donde la población continúa utilizando celulares y nuevas tecnologías, la imagen de fondo que es una obra de arte, representa el paso del tiempo de una manera sarcástica. Los objetos generales simbolizan un sistema de tecnologías en constante evolución, reflejando la creatividad humana y los diversos usos de estas innovaciones». Agostina Bruzzone
Este imaginario fue elegido porque logra unir la reflexión tecnológica con una mirada crítica desde el arte mismo. En su obra visual, la autora mezcla escenas urbanas, pantallas y símbolos del paso del tiempo, componiendo un paisaje donde la humanidad parece perderse entre la velocidad y la saturación. Pero, a diferencia de los otros medios, el arte aquí no busca explicar, sino hacer sentir. Al ironizar sobre nuestra dependencia de lo tecnológico, abre un espacio para preguntarnos si todavía queda algo natural dentro de tanta artificialidad. Esa fusión entre estética y conciencia convierte a la obra en un gesto de resistencia: una forma de belleza que no escapa del caos, sino que lo enfrenta para recordarnos que imaginar sigue siendo un acto profundamente humano.