Nada
Josefina Chuburu Carbajal – (Ilustración digital + texto descriptivo)
Convocatoria Internacional de Poesía Visual «2084 Futuros Imaginados» realizada por Aura Poesia Visual

«En el futuro me imagino que no va a existir nada. Ciudades destruidas, construcciones abandonadas y un desagradable humo que se encuentra en todos lados. Lo que habría sucedido es que los humanos en su ambición de seguir avanzando tecnológicamente, crean máquinas no sustentables para el medioambiente que utilizan recursos naturales no renovables en exceso y largan ciertos gases contaminantes que dañan la atmósfera terrestre. Con el tiempo, estas máquinas contaminan tanto el ambiente que empieza a ser inhabitable para los seres humanos, los que empiezan a morir hasta llegar a su extinción. Le siguieron los animales terrestres. Como no había humanos que controlaran, muchas sustancias tóxicas caían en los mares y ríos, lo que generó la extinción de los animales acuáticos también. Y así es como el planeta quedó totalmente destruido, sin ningún tipo de ser vivo en él». Josefina Chuburu Carbajal
Esta imaginación llamó mi atención, ya que expone que en un futuro no va a existir nada, la autora describe una teoría que indica que por culpa de la ambición del humano y la mala implementación tecnológica todo va a ser contraproducente para el planeta y así mismo va a llevar a la extinción de todas las especies, me parece interesante tener estas visiones de lo que puede llegar a pasar por culpa de la ambición, aunque me resultaría más llamativo si hubiera alguna presunta solución, que no sólo exponga lo que podría salir mal, sino también, el cómo podríamos evitarlo.
Fin
Candela Pilar Truglio – (Ilustración digital + texto descriptivo)
Convocatoria Internacional de Poesía Visual «2084 Futuros Imaginados» realizada por Aura Poesia Visual

«En el año 2084 se va a acabar todo, va a ser el FIN del mundo, no va a existir nada, ni siquiera nosotros, los seres humanos. Mis supuestos 76 años no llegarán, se esfumarán en el intento. Todo gracias a una guerra nuclear donde no hay ganadores, solo perdedores. De una guerra iniciada con el mundo en su máximo esplendor solo bastaron unos minutos y un par de bombas para destruirlo todo. El primero en desaparecer, luego de una sola bomba nuclear, fue América y luego le siguieron Europa y Asia. Siguiente a eso, el resto del mundo. Vamos a sufrir como nunca lo imaginamos, de la manera más horrorosa. Algunos quemados vivos, otros evaporados, todos vamos a morir en el año 2084. Ni los animales ni las plantas van a quedar. El mundo va a ser la nada misma, como en el inicio de todo, sin nada de materia ni elementos, solo la simple oscuridad y como comenzó todo será el FIN». Candela Pilar Truglio
Esta visión del 2084 me impactó por lo contundente y apocalíptica que resulta. La idea de un fin absoluto, provocado por una guerra nuclear que en cuestión de minutos acaba con todo lo existente, expone de manera brutal el peligro que implica la ambición humana llevada al extremo y la incapacidad de frenar la violencia incluso en momentos de máximo esplendor. Me parece importante detenerse en este tipo de imaginaciones, porque nos recuerdan que los avances tecnológicos y el poder militar no siempre significan progreso, sino que también pueden convertirse en nuestra propia condena.
Al mismo tiempo, considero valioso que estas proyecciones tan oscuras despierten una reflexión colectiva y generen preguntas, si sabemos que un escenario así es posible, ¿qué estamos dispuestos a hacer hoy para evitarlo? Pienso que el verdadero aporte de estas visiones no está solo en el miedo que generan, sino en la posibilidad de impulsar conciencia y responsabilidad sobre nuestras decisiones presentes.
Deseando escapar
Ariana Mirantes – (Collage, dibujo + texto descriptivo)
Cátedra Ecenarro Turrillo, Taller Santangelo, CBC, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires

«En el futuro que yo observo no hay muchas esperanzas. Veo un mundo caótico, destructivo y violento del cual los humanos estamos deseando escapar. Esto es fruto de nuestras propias acciones. No hay otro culpable más que el humano. Ya no queda mucho para reparar, el daño ya está hecho. Sólo queda ver desde lejos y reflexionar». Ariana Mirantes
Este futuro me resulta particularmente fuerte porque plantea un escenario sin esperanzas, donde el caos, la violencia y la destrucción nos dejan únicamente con el deseo de escapar. Esta visión señala directamente al ser humano como el responsable de haber llegado a ese punto, subrayando que el daño ya estará hecho y no se podrá más que reflexionar al respecto. Creo que es importante detenerse en estas perspectivas, porque nos interpelan de manera directa y nos obligan a reconocer la responsabilidad colectiva que tenemos sobre el rumbo del planeta. Al mismo tiempo, aunque la propuesta sea completamente pesimista, pienso que su valor está en la invitación a reflexionar, podemos cuestionarnos qué decisiones actuales debemos transformar para no llegar a un escenario tan devastador.
Futuro iluminado
Enzo Joaquín Puglierin – (Ilustración digital + texto descriptivo)
Convocatoria Internacional de Poesía Visual «2084 Futuros Imaginados» realizada por Aura Poesia Visual

«Para mí en 61 años todo va a ser más iluminado. Van a haber trenes por el cielo. Todo va a estar hecho con vidrios y muchas luces. Habrán autos más rápidos y autónomos para que hayan menos accidentes. Se encontraría la forma de crear agua y poder salvar al mundo de la contaminación. Los aviones no serían tan usados ya que los trenes nos llevarían más rápido a cualquier lugar del mundo. Se acabarían las guerras y se frenarían los accidentes temporales como tornados, tsunamis y cosas así.
Se encontrará la forma de que la comida no haga mal como para matarnos y todo sería más saludable pero igual de rico que lo que se come ahora.
La economía sería más equilibrada para todo el mundo y nadie tendría que estar en las calles. En conclusión, así es como pienso que sería la Tierra en el futuro». Enzo Joaquín Puglierin
Esta imaginación me resulta interesante porque transmite optimismo y confianza en el poder de la tecnología para transformar nuestra vida cotidiana. La idea de un mundo más iluminado, con medios de transporte seguros y sostenibles, acompañado de avances en alimentación y equilibrio económico, refleja un deseo de bienestar colectivo.
Me parece valioso que aquí se proyecte un futuro donde los problemas sociales actuales, tanto económicos como políticos, lleguen a un fin, lo cual nos invita a pensar en escenarios esperanzadores que motiven al público a trabajar en conjunto para algún día lograrlos.
Una civilización ejemplar
Pedro Fasano – (Ilustración digital, modelado digital + texto descriptivo)
Cátedra Ecenarro Turrillo, Taller Santangelo, CBC, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires

«Para mi propuesta tenía pensado representar cómo en un futuro, la humanidad a pesar de su maldad, podría eliminar todas las barreras que tenemos hoy en día para lograr crear una civilización ejemplar. Esta crearía grandes obras vinculadas con la naturaleza del planeta, reduciendo la contaminación drásticamente». Pedro Fasano
Esta propuesta me parece inspiradora porque plantea que, incluso con los defectos propios de la humanidad, sería posible superar las barreras actuales y construir una civilización ejemplar. La idea de grandes obras vinculadas a la naturaleza y de una drástica reducción de la contaminación, refleja un futuro donde el progreso no está separado del cuidado del planeta. Creo que este tipo de imaginaciones son muy valiosas, porque nos muestran que la transformación positiva es alcanzable si se combina la innovación con la responsabilidad ambiental.
En armonía con la naturaleza
Ana Sabina Derita – (Collage + texto descriptivo)
Cátedra Ecenarro Turrillo, Taller Santangelo, CBC, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires

«En el futuro que imaginé habrá una realidad diferente a la de ahora. Podremos aprender a convivir armónicamente con la naturaleza, sin dañarla. La lucha contra la contaminación va a ser una conquista exitosa. Decidí que el fondo sea negro para representar la oscuridad del pasado y en el medio, un camino blanco que significa la luz en los nuevos comienzos.» Ana Sabina Derita
Esta imaginación me resulta muy significativa porque simboliza un futuro donde la humanidad logra convivir en armonía con la naturaleza, superando la contaminación como una conquista colectiva. La elección del fondo negro con un camino blanco me parece un recurso poderoso, ya que muestra cómo del pasado oscuro puede surgir una nueva etapa de luz y esperanza. Pienso que este tipo de visiones son necesarias, ya que nos recuerdan que el futuro no solo puede pensarse desde el miedo, sino también desde la posibilidad de nuevos comienzos.