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Conociendo múltiples futuros posibles a través de la imaginación de otros

Conociendo múltiples futuros posibles a través de la imaginación de otros

Autor/es: Juan Manuel González Scobie

La exploración del Museo de Futuros 2084 ha sido muy interesante, y me ha generado mucha curiosidad. Primero hice un recorrido general de la página principal del Programa 2084, picando aleatoriamente por imágenes o por títulos que me llamaran la atención (no exploré la colección futuros del pasado dado que no era el objetivo de esta visita). Luego “entré” al Museo propiamente, y comencé a explorarlo con calma: primero por temáticas, luego por formato, y finalmente por instituciones. Mi experiencia fue similar a cuando visito un museo por primera vez: primero recorro varias salas y colecciones para ver de qué se trata el museo, y qué me llama la atencion inicialmente. Luego regreso a las piezas que me atrajeron en esa primera aproximación y las estudio con mayor detenimiento.

Esta visita guiada recoge ocho de esas imaginaciones que me llamaron la atención en el primer recorrido. Son bastante diferentes por varias razones. Las imaginaciones fueron generadas en distintos contextos: algunas como parte de ejercicios en materias universitarias de varias carreras y en múltiples ciudades en dos países (Argentina y Colombia), otras fuera del ámbito de la educación superior; los formatos son muy distintos, desde dibujos a mano alzada hasta textos largos o videos de mas de cinco minutos; y claramente, la naturaleza del ejercicio fue diferente en cada caso, dependiendo del diseño y los objetivos planteados por los activadores de cada ejercicio. Esto último lleva a que haya una variedad muy grande de puntos de entrada o de inicio, de amplitud y de ambición.

Kolyuchin

Florencia Morici – (Imagen + texto corto)
Universidad de Mendoza, Cátedra de Marcelo Sapoznik, Diseño de Futuros

Esta imaginación me llamó la atención por su nombre y por la sensación de serenidad que me produjo la imagen. Kolyuchin, según investigué, era una antigua estación meteorológica soviética localizada en una isla del mismo nombre, abandonada hace muchos años, y actualmente habitada por osos polares. Florencia Morici

El punto de entrada de la imaginación es el cambio climático, y la situación (para el año 2040, que fue el momento en el futuro establecido por el ejercicio) es que se está cerca de un umbral de extinción del oso polar. Sin embargo, ha habido un desarrollo tecnológico, un artefacto en la forma de oso polar casi indistinguible de los reales, que “habita” entre ellos y que sirve para monitorear los animales e incluso producir hielo en caso de ser necesario. La imagen no da la sensación de un futuro postapocalíptico. No hay mención de humanos, pero queda claro que este futuro muy puntual referido a una especie se sostiene en dos tipos de acciones: desarrollos tecnológicos para protección y adaptación, y reglas de juego para cuidar especies en peligro – en este caso Kolyuchin es una isla de protección de los osos polares. Se anticipa con esto, que es posible llegar a soluciones para problemas con la amenaza de extinción de especies.

Un futuro utópico pero alcanzable

Manuel Diaz Varela – (Imagen + texto corto)
Cátedra Ecenarro Turrillo, Taller Santangelo, CBC, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires

«La consigna de 2084 Futuros Imaginados despertó en mí la noción de que el futuro lo construimos desde el presente y que podemos empezar imaginándolo. Mi propuesta es un futuro utópico porque es deseable, pero a su vez, uno que considero alcanzable. Se trata de una ciudad en la que está todo adaptado para la mejor convivencia con el medioambiente, manteniendo comodidades y desarrollo tecnológico, con un espacio público agradable, más centrado en las personas que en los autos. Además, la conexión entre centros urbanos se realiza mediante trenes muy eficientes que reemplazan a todas las rutas y autopistas, no contaminan y protegen los ambientes naturales donde ningún animal puede ser dañado por su causa». Manuel Díaz Varela

Esta segunda imaginación también tiene que ver con medio ambiente, en este caso urbano. La imagen parece ser un dibujo a mano, y es una imagen cálida, serena. Representa un futuro deseable y alcanzable. El dibujo presenta una cantidad de soluciones, en términos de procesos limpios y verdes, que están a la mano hoy y que representan posibilidades reales para construir un futuro para una mejor convivencia con el medio ambiente.

Me llamó la atención que no hay nada futurista en esta imaginación, y que el mensaje del autor parece ser que ya tenemos con qué construir un mejor futuro. No se siente en esta imaginación un futuro de adaptación a cambios indeseados y problemáticos, o de conflictos ambientales o sociales, sino un futuro que se puede diseñar y construir. La tecnología tampoco se presenta como abrumadora y diferente, sino como procesos incorporados a actividades cotidianas de producción, consumo y movilidad de hoy.

Compatibilidad telepática

Xiomara Zapata – (Animación + texto breve)
Imaginación remitida de manera independiente por la autora

telepatia

«Una de las cosas que imagino en el 2084 es que podremos comunicarnos TELEPATICAMENTE, ya no necesitaremos extensiones a nuestro cuerpo como lo son los aparatos electrónicos.La humanidad habrá agudizado sus sentidos y su mente de tal manera que el silencio será una constante y la palabra hablada saldrá de nuestras bocas solo para emitir cantos y alguno que otro susurro para expresar el amor». Xiomara Zapata

En esta imaginación no parece haber desarrollos tecnológicos. Todo lo contrario, lo que presenta la autora es un desarrollo propio en los seres humanos – una agudización de los sentidos – que permitirá la comunicación telepática entre personas. No habrá necesidad de aparatos electrónicos para esta comunicación. La animación que acompaña el texto es muy escueta y presenta dos personas en un escenario apacible y calmado comunicándose telepáticamente. El texto que acompaña la animación menciona que el silencio será preponderante precisamente por este nuevo desarrollo en la manera de comunicarnos.

Me llama la atención que esta imaginación no sigue para nada la tendencia del presente hacia lo “cyborg”, con los aparatos electrónicos constituyéndose en extremidades indiscutibles e inseparables de nuestro ser. Aquí en esta imaginación hay comunicación directa y contacto presencial, no mediada por desarrollos tecnológicos, los cuales tienden a aparecer de manera preponderante en las imaginaciones que vi en mi primer recorrido general del museo.

Tecno-obesos

Benjamín Panelo – (Imagen – texto corto)
Cátedra Ecenarro Turrillo, Taller Santangelo, CBC, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires

«Yo creo que en un futuro las personas van a pesar más ya que nos vamos a mover a través de una especie de sillas flotadoras. La tecnología va a ser muy avanzada y creo que vamos a estar casi todo el día conectados con ella. Podremos trabajar desde cualquier sitio y comunicarnos con cualquier persona ya que también va a haber Wi-Fi en todos lados  Creo que vamos a utilizar una vestimenta cómoda porque como todo va a ser online y no será necesario vestirse formal. En cuánto a la naturaleza, creo que va a seguir estando y vamos a poder cuidar bien el medioambiente aunque obviamente, van a ser muchos más los edificios que los lugares verdes. Y en cuanto a los animales, creo que van a seguir estando igual que siempre pero medio aburridos porque no les vamos a prestar mucha atención ya que estaremos todo el día con la tecnología». Benjamín Panelo

Esta imaginación presenta un futuro contrario al de la imaginación anterior (Compatibilidad telepática). En este caso los desarrollos tecnológicos han llegado a tal punto que ya no será necesario movilizarse ni entrar en contacto personal para comunicarse, trabajar o comprar cosas. Habrá Wi-fi en todas partes, y los humanos estarán conectados mediante artefactos electrónicos todo el tiempo. Adicionalmente, cualquier movimiento se podrá hacer usando sillas flotadoras. Esto llevará a una condición de obesidad generalizada por la falta de actividad física.

De acuerdo con el texto que acompaña la imagen, los animales y la naturaleza “seguirán estando”. No hay, entonces, indicio de preocupación sobre lo que será el futuro. Yo quedo con la sensación de que no hay un cuestionamiento detrás de esta imaginación; más bien parecería ilustrar lo que vendrá con base en lo que ya está sucediendo hoy, sin que se plantee como deseable o indeseable. El mundo exterior, por fuera de los aparatos electrónicos, será un telón de fondo al que se le pondrá poca atención (el texto menciona que los animales domésticos estarán aburridos por la falta de atención).

Non(emotional)

Camila Martínez, Lina Rubio, Angie Ramírez, Valentina Arbeláez, María Paula Rivero, Lina Natalia Sánchez – (Texto largo, imágenes, video, prototipo)
Departamento de Diseño, Universidad de los Andes, curso del profesor Andrés Burbano

«Artefacto diseñado específicamente para suscitar o detonar emociones, que funciona bajo un sistema de inputs conectados a los recuerdos que miembros de la resistencia graban y outputs que se encuentran puestos de forma cercana a las personas fuera de la base.»

Esta imaginación es muy diferente a las anteriores porque es un proyecto grupal, y porque es el resultado de un proceso más largo, posiblemente a lo largo de todo un semestre académico. Se establece desde el comienzo que el proyecto se realizó en el contexto de la pandemia (Covid 19) y se pregunta sobre cómo serán las relaciones humanas en el futuro a raíz de este episodio.

Las autoras presentan una historia que sirve de contexto para el desarrollo de un prototipo que realizaron en el marco de este ejercicio. Según la historia, en el contexto de la pandemia el Ministerio de Salud desarrolló un chip que se le implantó a todas las personas para poder monitorear su salud en tiempo real y con ello prevenir enfermedades. Este chip tuvo unos efectos no anticipados relacionados con la manera en que las personas sentían y manejaban sus emociones. La pregunta que se hacen en este punto las autoras es: cómo podría servir la tecnología para volver a las personas mas empáticas? La propuesta es que el Ministerio de Salud logra un desarrollo tecnológico que permite, con el chip implantado en las personas, manipular las emociones suministrando unos estímulos a cada persona. El objetivo del Ministerio parece ser homogenizar las emociones a través de este desarrollo tecnológico de tal manera que prime la empatía y se posibilite así una convivencia más armónica. Es un proyecto ambicioso, y el producto final parece ser ese desarrollo tecnológico de “armonización emocional”.

En este caso vemos un futuro en el que los desarrollos tecnológicos llegan a otro nivel: el de influir las emociones y los comportamientos humanos, manejados por un agente externo (el Ministerio de Salud?). En este caso se presenta una posibilidad más allá de aparatos electrónicos como extensiones nuestras; los seremos humanos tendrán implantes (chips), un desarrollo más avanzado del “cyborg”.

Podremos comprar otros cuerpos

Anónimo # 10 – (Texto – dibujo)
Unidad 47 del Servicio Penitenciario de Buenos Aires, taller del profesor Marcelo Sapoznik, Universidad de San Isidro

«Me interesa el futuro de: la economía. La economía va a avanzar mucho a lo largo de los años la moneda dólar va a cotizar [mucho(?)] y en nuestro país el Peso va a decaer mucho y vamos a empezar a usar [dólar(?)] y la moneda Bitcoin y se va a poder pagar todo por tarjeta o todo por digital y seremos controlados por un chip y de ahí podremos hacer compras por todo digital y podremos comprar otros cuerpos cuando el nuestro no resista más. Y el presidente sería una computadora que habla y sale por todos los [no entiendo] nacionales y [para(?)] votarlos se podrían poner una [fichas(?)] en cada computadora que nosotros creamos que es mejor para nuestro país.»

Esta imaginación es producto de un ejercicio realizado con reclusos en una penitenciaria en Buenos Aires. Es un dibujo a mano con un texto corto que acompaña. El dibujo ilustra varias de las cosas que se mencionan en el texto.

La imaginación se refiere fundamentalmente a como el autor anticipa que van a funcionar algunos elementos de la economía y la política argentina en el futuro. Priman desarrollos tecnológicos que permitirán automatizar muchas cosas: Bitcoin y pagos digitales para todo, los humanos controlados por chips, y un presidente del país que será una computadora. Incluso plantea que podremos comprar otros cuerpos cuando los existentes no resistan más. Parecería haber una influencia significativa de películas y novelas de ciencia ficción informando esta imaginación.

Una razón por la que me parece interesante esta imaginación, además del contexto en que surgió, es que toca temas que no habían aparecido explícitamente en las anteriores de esta visita: el futuro con respecto a algunos aspectos de la economía y de la política. Ofrece otros puntos de entrada para imaginar el 2084, y con ello otros tópicos de conversación.

Bogotá parte de una Latinoamérica consciente

María Paula Ortegón – (Video – texto largo)
Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Artes, Programa de Arquitectura y Urbanismo, Orígenes del Urbanismo, curso del profesor Carlos Torres

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«El cambio climático es una realidad realmente preocupante, por lo que el gobierno y población colombiana entenderá por fin que se necesita un cambio, pero no solo Colombia se dará cuenta de esto, sino que mayormente los países latinoamericanos lo entenderemos, mucho de nuestra economía se basa en materia prima, y si ni siquiera mostramos interés por esto estaremos seriamente acabados.
Las marchas y los movimientos ambientalistas son el auge en 2025 pero es casi imposible cesar por completo todo el CO2 que se está produciendo en instantes como estos, por lo que …» PDF completo disponible en el enlace de la imaginación

Esta imaginación representa el resultado de un ejercicio de investigación a lo largo de un semestre académico. La autora se pregunta sobre cómo será Bogotá en el 2084, y para ello recurre a tres estrategias de análisis: primero, selecciona cinco elementos relacionados con desarrollo y crecimiento urbano para organizar el análisis y la imaginación; segundo, mira cómo era Bogotá en los 1950s y cómo fue su evolución hasta 2021 con respecto a estos cinco factores; y tercero, imagina la posible evolución de estos factores hacia el año 2084. Los cinco factores relacionados con el desarrollo urbano alrededor de los cuales organiza su ejercicio son: cambio climático y efectos sobre el diseño de la ciudad; expansión urbana; movilidad; vivienda; y población.

Es una imaginación mas amplia que las anteriores que he revisado en esta visita, en el sentido que su objeto de imaginación es un fenómeno más grande y complejo: pensar como será una ciudad específica en conjunto en unos sesenta años, con base en unos elementos urbanos particulares y las posibles interrelaciones entre ellos (anteriormente habíamos visto una imaginación sobre medio ambiente urbano, pero en sentido más acotado y no referido a ninguna ciudad en particular). El futuro que vislumbra para la ciudad es de posible desarrollo armónico urbanístico, ambiental y social, pero con el llamado a comenzar a actuar ahora para evitar que las tendencias históricas y actuales se vuelvan inmanejables. La imaginación consta de un texto en el que presenta el estudio y su imaginación de la ciudad en el 2084, y un video que presenta de manera resumida su visión de Bogotá en el 2084.

Atomización de las instituciones públicas

Gabriela del Pilar Casasnovas y Juan Cruz Martínez Arce – (Texto largo)
Universidad Nacional de Córdoba, Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño, profesora Elvira Fernández

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«El inicio de la atomización de las instituciones públicas se vislumbró en el vaciado de sus edificios con la modalidad virtual del manejo administrativo, con beneficios para la ciudad del futuro y un camino sin retorno que nos hará replantear nuevos usos con una arquitectura adaptativa …» PDF completo disponible en el enlace de la imaginación

Esta imaginación me llamó la atención porque se pregunta por algo que ninguna de las otras imaginaciones que revisé y que reseñé aquí toca: qué va a pasar con la infraestructura existente, en este caso de la ciudad de Córdoba, Argentina, en el futuro? Por lo general, las imaginaciones que he visto parten de agregar a lo existente, de mencionar qué nuevo va a surgir y a construirse, pero no hablan de lo que ya existe y está consolidado.

Esta imaginación surge en el contexto de la pandemia, y de los cambios que se generaron con respecto al trabajo – las posibilidades del trabajo remoto y su posible permanencia. Esto dejó una cantidad de edificios vacíos, presentando un nuevo reto para el urbanismo de ciudades consolidadas. Muchos edificios tienen un valor histórico y simbólico importante, y adicionalmente se encuentran en lugares de la ciudad de alto valor económico. En muchos casos se pueden encontrar protegidos por ley y no pueden ser tocados, pero su mantenimiento puede ser muy costoso. ¿Cómo hacer para mantener esta infraestructura hacia el futuro? Es más, ¿se debe mantener esta infraestructura hacia el futuro?

Con esto concluyo esta visita al Museo de Futuros 2084. Me ha parecido muy interesante conocer imaginaciones de futuros de otras personas y ver lo variadas que pueden ser. Por lo que he visto en este recorrido, el contexto en el que se realiza este tipo de exploración es fundamental; me refiero a quién activa el ejercicio (en la mayoría de estos casos fueron profesoras universitarias), con qué preguntas motivadoras o “disparadores” echaron a andar la actividad, en qué tipo de espacio se realizaron (por ejemplo, un aula de clase) y con cuanto tiempo contaron los imaginadores para construir su imaginación. Las posibilidades son enormes, y me parece muy interesante poder conocer más a profundidad la naturaleza de los ejercicios que dan lugar a este tipo de imaginaciones. Claramente quedo muy motivado para realizar más visitas y conocer más imaginaciones en el Museo con otros criterios diferentes de observación a los que utilicé en esta ocasión.

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